Hoy hemos conocido un proyecto llevado a cabo en Castilla y León, gestionado por la doctora Gloria Sánchez-Antolín, de la Unidad de Hepatología y Trasplante Hepático del Río Hortega de Valladolid. Ha sido una práctica real llevada a cabo en pacientes con alteración de las pruebas hepáticas. Con circuitos automatizados se ha logrado detectar una tasa de hepatitis C claramente superior a la observada en la población general, lo que viene a demostrar que este grupo de pacientes concentra un elevado número de infecciones ocultas que hasta ahora escapaban al diagnóstico. Quizás pueda extenderse esta buena práctica a todo nuestro sistema de salud.
Con Gloria hemos conocido a la Asociación Española para el Estudio del Hígado, que tiene 51 años de vida, se reune anualmente, habiéndolo hecho en esta ocasión en nuestra comunidad autónoma. En ese contexto Gloria presentó su innovador estudio que viene a incidir precisamente en el principal problema que plantea la hepatitis C: su diagnóstico.
Compartimos la entrevista, en la que también analiza otros temas como el hito que supuso en 2015 que un fármaco revolucionario pudiera ser prescrito para la población española que sacó de las lista de espera de trasplantes más de 180 mil casos.


