Es uno de esos personajes irrepetibles. De los que aprenden y enseñan, de los que participan y se vinculan a la realidad y a la vez reflexionan sobre ella. De los que crean escuela. Elegante, seductor, comprometido, y con un bagaje inmenso en conocimientos y experiencias. Fue rector de la USAL, es catedrático de Derecho Penal, sus aportaciones a la disciplina son internacionalmente reconocidas y su aportación a la USAL ha sido enorme, la institución en la que ha estado desde los 70 y en la que se jubilaba hace unos días. Ahora es profesor emérito y seguiremos contando con su magisterio. Hoy nos acompañaba en la radio de la Universidad de Salamanca.

El profesor Berdugo nos hablaba esta mañana de sus impresiones en esta nueva etapa y, sobre todo, compartía vivencias y reflexiones de una vida tan rica en experiencias y conocimientos. Su paso para formarse en diversas universidades, su intenso conocimiento de los países americanos, sus maestros, sus discípulos, su actitud ante la vida, sus aficiones. Una semblanza de otro universitario ilustre y conmovedor, como algunos de los que han hecho a la Universidad de Salamanca tan bella como hoy la conocemos.

 

Imagen tomada en el Paraninfo en el homenaje que le tributaron sus discípulos