Hoy dialogamos sobre ecofeminismo con la Dra. Celia Arteaga Conde, coordinadora del Doctorado en Estudios Críticos de Género de la Universidad Iberoamericana – Ciudad de México, en una entrevista realizada por el estudiante mexicano Jorge Barbachano Villegas, alumno del Máster Universitario en Estudios en Asia Oriental de la Universidad de Salamanca. 

La Dra. Celia Arteaga Conde y el estudiante Jorge Barbachano Villegas. (2026) Foto: Dirección de Investigación IBERO. (s.f.)

Doctora y maestra en antropología, académica de tiempo completo, investigadora, ecofeminista y sobre todo, una mujer que se ha edificado y comprometido como ciudadana del mundo. Ella es la profesora Celia y en virtud de todas y cada una de las sabidurías, resistencias y cuidados colectivos de los que ha sido autora y partícipe, se ha llevado a cabo esta entrevista y diálogo de vida.

¿Defensa del territorio? ¿Justicia sensible? ¿Sanación colectiva? ¿Amor inclusivo? Son algunas de las grandes luces y magistrales semillas que han surgido desde el ecofeminismo, empero, no para ser un legado que se centre en sí mismo, sino antes bien, para ser un ejemplar y colosal faro de esperanza, para México y para el mundo. Es un hecho, vivimos por la esperanza, pensamos por la esperanza y seguimos caminando en el mundo, por la esperanza, misma que llega y persiste en nuestras vidas, como una llamarada que nos acompaña durante nuestro caminar por el mundo.

En paralelo, se ha dialogado sobre la resistencia y organización colectiva de las mujeres, tanto en México, como en América Latina y el Caribe y claro, en el mundo. Descubriendo un conjunto de realidades que inflama el alma y le brinda una viva voz al corazón, desde luego, todo ello tiene nombre y apellidos: la lucha de la libertad pensante y unida. Desde Occidente hasta Oriente, mujeres valientes e invencibles que han unido sus voces, huellas y testimonios para ayudar a los corazones que aman, pero especialmente a las sociedades faltas de amor en el mundo.

El resultado es fantástico e inconmensurablemente bello, el amor. Sí, el amor ha sido el vibrante núcleo de nuestro dialogar y aprender en conjunto, porque se ha interiorizado un tejido de voces y convicciones, mismo que es plural e incluyente, pero, ante todo, es coherente entre las luces de la mente, las corrientes del corazón y las inspiraciones que nos habitan como seres humanos.

Es verdad, nos encontramos atravesando la tercera década de nuestro siglo XXI, sin embargo, ahora sabemos que el compromiso es real, actual y más que necesario. Por ello, no midamos nuestras épocas y eras como humanidad, con base en las eternas murallas del tiempo y de igual forma, no confundamos lo vasto con la grandeza, porque la grandeza es el dulce fruto que se puede tener entre manos, una vez que nuestro corazón le ha sido fiel al mundo. Ello se logra escuchando con el corazón y escribiendo con el ejemplo, ese ejemplo que vence a los imperios de las violencias.

Por: Jorge Barbachano Villegas

Así, Radio USAL pone a su disposición la entrevista completa a la Dra. Celia Arteaga Conde, la cual les animamos a escuchar con singular gratitud y alegría: