Fue uno de los primeros oficios a los que llegaron las mujeres. Maestras y también comadronas. Las únicas que eran “apropiadas” para las mujeres. También nos da una idea del ínfimo valor que tradicionalmente hemos dado a la educación. Pero sobresalieron y mucho y por ellas se consiguió que las mujeres también fueran a la escuela y luego a la universidad. Hoy en Pasear la USAL, “el eterno estudiante” de la USAL, José Luis Blanco, nos habló de una de esas pioneras, Dolores Cebrián, una vida dura, perseguida, y yendo de cárcel en cárcel para acompañar a su marido, Julián Besteiro en su largo periplo por las prisiones españolas. Julián Besteiro falleció en una de ellas, la de Carmona. Pero hoy la protagonista ha sido la salmantina Dolores Cebrián Fernández de Villegas.
La Wikipedia nos cuenta que Dolores fue hija de Cristino Cebrián y Villanova, un militar salmantino, médico y profesor en la Universidad de Salamanca, y de Concepción Fernández de Villegas, ama de casa, que tuvieron siete hijos.
Estudió Magisterio en Salamanca donde también ejerció, y posteriormente en Toledo.
Su boda con Julián Besteiro en 1913. Fue feminista, perteneciendo al Lyceum Club Femenino de Madrid. Muy activa y concienciada con el momento histórico que le tocó vivir, sufrió la represión, siendo separada de su Cátedra y no pudo nunca más ejercer la enseñanza. Adicionalmente sufrió la reclusión de su marido, que murió en la cárcel en 1940. Ella vivió hasta 1973.
Muchos más detalles nos cuenta hoy José Luis Blanco en Pasear la USAL.

Antigua Escuela Normal de Maestros de Salamanca


