Desconocemos todavía mucho de nuestros procesos mentales y, para complicarlo un poco más, estamos en continuo cambio. Demasiados fenómenos están quedando fuera de los análisis que son necesarios para velar por la salud de las personas. Sobre todo la salud mental, el sentimiento de profunda soledad y dolor que viven muchos jóvenes y que se manifiestan en ocasiones en forma de autolesiones. Hoy hemos abordado este tema con la catedrática de la Rey Juan Carlos, del área de Publicidad y Comunicación, María Esther Martínez Pastor, directora de un interesante estudio en el que han participado más de mil jóvenes.
En ese estudio nacional se revela que uno de cada cinco menores busca contenido relacionado con autolesiones en redes sociales y que la edad de inicio de esta conducta puede situarse ya debajo de los 14 años. Son por tanto conductas que se han convertido en una realidad cercana para miles de jóvenes españoles. Nueve de cada diez adolescentes de entre 14 y 17 años saben identificar qué son, y el conocimiento alcanza al 99% entre los universitarios. El dato más significativo, sin embargo, es suproximidad: el 52% de los menores y el 79% de los jóvenes de entre 18 y 30 años aseguran conocer a alguien que se ha autolesionado en algún momento de su vida.
La cifra revela hasta qué punto esta conducta forma parte del entorno relacional juvenil. En la mayoría de los casos no se trata de historias lejanas: casi uno de dos adolescentes y la mitad de los universitarios que conocen algún caso señalan que la persona afectada era un amigo o amiga cercano.
Os ofrecemos la entrevista con Esther Martínez.
El informe “Toma Asiento para Saber sobre Autolesiones y redes sociales. Informe sobre la opinión de adolescentes y jóvenes en España” ha sido elaborado por el grupo de investigación COMKIDS de la Universidad Rey Juan Carlosfinanciado por el proyecto “Representación mediática de las autolesiones de los menores en los medios de comunicación y Redes” del Plan Nacional del Ministerio de Ciencia e Innovación y Sic-Spain 4.0. La investigación se basa en 1.303 encuestas realizadas a menores adolescentes y jóvenes universitarios entre 2025 y 2026.
El estudio confirma que la adolescencia es el periodo de mayor vulnerabilidad. El 71% de los universitarios que conocen un caso sitúan el inicio de la conducta entre los 14 y los 17 años. Sin embargo, casi uno de cada cinco afirmó que comenzaron antes de los 14, un dato que refuerza la preocupación por el descenso progresivo de la edad de inicio.
Los investigadores recuerdan que las autolesiones no suicidas no implican necesariamente una intención de acabar con la vida, sino que suelen estar relacionadas con la dificultad para regular emociones como la ansiedad, la tristeza, la rabia o la angustia.

La dimensión digital constituye uno de los ejes centrales del informe. Uno de cada cinco adolescentes reconoce haber recibido en su teléfono imágenes relacionadas con autolesiones, enviadas en muchos casos por amigos, pero también por conocidos e incluso de desconocidos; entre los universitarios, el 17% afirma haber estado expuesto a este tipo de contenido.
Además, el 20% de los menores admite haber buscado activamente información o publicaciones sobre autolesiones en redes sociales, una proporción que duplica la registrada entre los universitarios.
Este consumo no implica necesariamente promoción de la conducta, pero sí evidencia que las redes sociales se han convertido en espacios donde el fenómeno circula, se comenta y, en ocasiones, puede normalizarse.
Pese a ello, la mayoría de los jóvenes se muestra favorable a una mayor regulación: el 90% de los adolescentes y el 95% de los universitarios consideran que debería existir un control más estricto sobre los contenidos relacionados con autolesiones en plataformas digitales.
Puedes ver el vídeo de la campaña aquí.


