El mito de que una misma dieta o estilo de vida funciona para todo el mundo se ha derrumbado gracias a un macroestudio internacional que ha diseñado el mapa molecular de personas sanas más completo de la historia.
Esta investigación demuestra que nuestra edad cronológica, que es la del DNI, no coincide necesariamente con nuestra edad biológica (el desgaste real del cuerpo), revelando que envejecemos a ritmos diferentes debido a una combinación única de factores genéticos, ambientales y geográficos.
Científicos de todo el mundo han logrado descifrar por fin el reloj biológico humano al descubrir que la velocidad a la que envejecemos depende de nuestras moléculas individuales y no de recetas universales. Al analizar la interacción entre la genética, el sistema inmunitario, el estilo de vida y la microbiota intestinal, el estudio ha demostrado que el lugar donde vivimos y nuestras costumbres diarias alteran de forma directa el desgaste de nuestras células.
Esta histórica investigación internacional ha estado coliderada por científicos españoles; concretamente, por el doctor Manuel Fuentes, investigador del Centro de Investigación del Cáncer y catedrático de la Universidad de Salamanca (USAL), junto a Pablo Juanes Velasco, responsable técnico de la Plataforma de Proteómica del IBSAL. El equipo ha contado además con la participación de la investigadora Ángela Hernández García y un consorcio de expertos globales.
El hallazgo se ha dado a conocer tras la reciente publicación de sus resultados en la prestigiosa revista Cell. El estudio se ha desarrollado analizando a poblaciones sanas de entornos geográficos y culturales radicalmente distintos, abarcando a cientos de ciudadanos de países tan diversos como Taiwán, Irlanda, Estados Unidos y Canadá para entender el impacto del entorno en la salud.
El descubrimiento fue posible gracias al análisis minucioso de miles de muestras biológicas de sangre, orina y heces, cruzando por primera vez capas masivas de información inmunológica y de la microbiota. Para impulsar la medicina del futuro, los autores han dejado este archivo de datos en abierto, permitiendo que la comunidad científica mundial pueda usarlo para predecir y prevenir enfermedades crónicas, autoinmunes y digestivas de manera totalmente personalizada.
La entrevista completa puede escucharse en la web de Radio USAL.


