El Papa León XIV ha pronunciado un discurso histórico en el Congreso de los Diputados, siendo el primer Pontífice en hacerlo en España y ha centrado gran parte de su intervención en el legado de la Escuela de Salamanca.

El Papa León XIV ha pronunciado este lunes 8 de Junio un discurso histórico en el Congreso de los Diputados en una sesión conjunta con el Senado. En él ha destacado el valor moral de las decisiones polítics, y que este debe estar por encima de consensos sociales cambiantes.

El Pontífice ha situado a la Universidad de Salamanca  y a su célebre Escuela en el centro del debate moral y jurídico contemporáneo. Durante su intervención en el Congreso de los Diputados, destacó que la institución salmantina asumió con una «singular lucidez» la reflexión que exigía el descubrimiento de América, priorizando la razón frente a la fuerza.

También señaló que hablar hoy en día de la dignidad humana evoca de forma natural a Salamanca y al pensamiento que allí maduró hace cinco siglos, cuando España se enfrentó a responsabilidades de alcance global. El Papa conectó estos principios históricos con los desafíos actuales, abordando la justicia social, la responsabilidad del poder, el orden internacional y la inmigración.

Para el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado Rodríguez, las palabras del Papa poseen un valor intelectual y moral de primer orden. A su juicio, el Pontífice ha rescatado el pensamiento salmantino como una «referencia imprescindible» para el siglo XXI.

El rector vinculó este legado humanista con los retos tecnológicos actuales como los pilares modernos. ya que la Escuela de Salamanca ayudó a cimentar la convivencia actual basándose en los derechos del individuo y en una comunidad internacional regida por principios, no por intereses. También el reto de la Inteligencia Artificial, Corchado advirtió que la política, la economía y el derecho no pueden desligarse de la dignidad humana, una premisa urgente hoy en día ante el avance de la IA y sus implicaciones en la libertad y la justicia.

Finalmente, el rector concluyó que el reciente homenaje a Francisco de Vitoria demuestra que sus planteamientos siguen plenamente vigentes y que, cinco siglos después, la USAL «continúa ofreciendo pensamiento para los grandes problemas de la humanidad».

Para la institución académica, este reconocimiento confirma que las preguntas que se plantearon en Salamanca hace 500 años siguen vivas para responder a los grandes problemas de la humanidad.